Ella tenía flores en el brazo derecho. Rosas de tinta y noche.
Por la mañana antes de que despertará su néctar era recogido por los colibríes mecánicos con el, polinizaban las flores invisibles que flotan sobre las cabezas de los poetas.
Un día los colibríes se percataron de las flores del brazo izquierdo, de flores de lapislázuli, carmín y sol. Decidieron que las polinizarías, aunque no sabemos si con los versos o los besos de un poeta de pacotilla que vivía no tan al norte de la ciudad
viernes, 14 de marzo de 2014
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