
Me gusta comer capitan crunch por dos razones:
primero; tiene buen sabor, es un sabor que no te aburre a pesar de haberlo experimentado diario por una semana.
segundo; no pierde lo crocante, y su crocar me distrae.
Ultimamente he comido mucho capitan crunch, no solo porque tenga mas de una caja en la alacena, sino porque he tratado de distraerme en todo momento.
Era un jueves de cine de esos en los que las salas se llenan solo porque es una muy buena pelicula, aun a pesar de los precios desorbitantes de los boletos. La sala estaba casi a reventar, pero yo y mi amiga encontramos dos lugares disponibles al fondo de la sala.
La había llamado unas horas antes, me acababan de pagar y aun no veía la nueva de tarantino. Ella por otro lado ya la había vistó, pero como buena cinefila acepto acompañarme solo para revivir tan buena pelicula.
Proletarios ambos, apenas nos alcanzo para las entradas, no se diga comprar palomitas o un refresco. Era mejor así, las palomitas distraen y no dejan apreciar una pelicula en su totalidad, la idea de ver una pelicula comiendo capitan crunch me repugna.
La pelicula era mas de lo que esperaba, sangre, explosiones, muerte, charlas interminables, monologos aun mas largos pero igualmente deliciosos.
Casi a la mitad de la pelicula pasó aquello...
Una escena de mutilación sin precendente en el cine... corrijo, una escena de mutilación sin precedente en el cine comercial, tanto que incluso mi muy sadista acompañante tuvo que girar la mirada. Yo reí y goze con la escena.
Cuando casi hubo pasado dicha escena, mi amiga me pregunto si había terminado. Cuando voltee a decirle que si, pasó.
La luz proyectada por el proyector y reflejada en la pantalla se reflejo de igual manera en sus enormes ojos negros, nunca vi joyas mas bellas.
la pelicula termino, las consecuencias de haber visto los ojos de mi amiga llegaron despues.
Mi perro me desconocía, el checador dactiral del trabajo no me reconoció, incluso mis amigos alegaban que había cambiado con tal de evitar invitarme a cualquier cosa. No fue hasta que a la semana hable con una sanadora del centro de la ciudad, que hizo saber que mi alma estaba incompleta, un buen pedazo le había sido arrancado.
No puedo dejar de pensar que los ojos de mi amiga son los culpables, ni que ella anda por el mundo con una parte de mi en sus ojos, estas ideas son las que me hacen comer capitan crunch
1 comentario:
Diciembre en puerta, el lunes voy a verte!!
Y bueno sii aun tratando de manejar mi tendencia a desaparecer, sigo siendo yo, con cosas nuevas, viejas... sigo siendo el hamster. De ratos algo vulnerable, estos meses siempre me ponen así. Pero aquí jalando lo más que puedo.
Soy feliz una buena parte del tiempo, y tirando madres de ratos...tu como estas?
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