
Zoe y el padre Nazas
Ya era de noche y no precisamente temprano cuando llegaron al bulevar que bordeaba el río. Su papá la ayudo a bajar del auto y la llevo de la mano hasta la orilla
Le parecía tan raro que “eso” fuera un río. En en la televisión los ríos llevaban agua y había muchos peces y plantas muy bonitas, pero este, no llevaba agua, ni tenía plantas, sólo habían piedras y plantas de esas feas que nacen sin que nadie les eche agua. Esa noche había muchísimas personas en la orilla.
Pensó que era un río fantasma, donde el agua, peces y plantas eran eso, fantasmas y por eso no se veían ni se sentían, se imagino a si misma dentro del vado del río siendo rodeada por los espíritus de cientos de peces fantasmas. Si era un río fantasma seguramente también pasaban barcos y botes fantasmas sin que nadie se percatara. Estas ideas le dieron miedo y se escondió tras la pierna de su papá.
¿Que hacemos aquí? Pregunto Zoe aun con los peces y botes fantasma dándole vueltas en la cabeza.
Venimos a recibir al Padre Nazas, dijo su papa con voz alegre pero solemne, como si se tratara de alguien muy importante.
El Padre Nazas, repitió para si misma ¿Se trataría de un padrecito de iglesia o del papa de alguien? Sería una persona muy importante por toda la gente que había venido a recibirlo.
Zoe sintió muchas deseos de conocerlo. Sería alto o chaparro, como sería su cabello, a lo mejor era calvo, y la nariz que forma tendría, a lo mejor era un muy joven o de la edad de su papa, si era joven a lo mejor también tenía hijos, y si los traía se podrían poner a jugar. Eso si, papá Nazas debía de ser muy amable sino por que vendría tanta gente a recibirlo. Volvío a sentir miedo cuando le paso por la mente que el papá Nazas podía ser una persona muy mala y muy terrible y todos habían venido por miedo de que si no lo hacían les fuera a hacer cosas malas.
Papá ¿el papá Nazas es bueno o malo?
Es el mejor – respondió su papa con el mismo tono de voz pero ahora con una gran sonrisa en la cara y viéndola directo a los ojos.
La respuesta de su papá la calmo.
Fue entonces que se escucho como un trueno muy largo que no se terminaba, todo el mundo volteo en la misma dirección.
La gente gritaba con verdadero jubilo, algunos hasta con lagrimas en los ojos, “bienvenido Padre nazas” gritaba la mayoría, “te extrañábamos Padre Nazas” gritaban otros tantos, “te amamos Padre Nazas” vitoreaba el resto.
Zoe tardo un poco en verlo pero al fin lo tuvo frente a ella, sus ojos se encontraron y el tiempo se detuvo un instante. Era un gigante Muy alto, quizás medía cinco metros, y también era muy delgado, de largas barbas, su piel era del color de la canela y resplandecía con la luz de la luna, portaba largas barbas blancas que volaban al viento y su cabello era muy muy largo, le llegaba hasta la cintura, iba vestido solo con un taparrabo que deja ver su extrema delgadez. A pesar de ser tan delgado se veía fuerte y vigoroso, mas que cualquier atleta olímpico.
En la espalda llevaba colgando una Naza gigante, y de ella salían volando peces plateados en dirección al agua. El padre Nazas iba montado en una gran ola de agua, y a su paso la cuenca del río se llenaba no solo con agua, también con perfumes, con lirios y otras plantas, con peces, con ranas, tortugas y aves.
Zoe nunca había visto unos ojos mas cálidos y sabios. Su corazón por alguna razón se lleno de felicidad cuando vio los ojos del padre Nazas. En los ojos de aquel colosal anciano vio; un oasis, incontables historias, historias de amor, de alegría, de progreso, sueños cumplidos y sueños rotos. En la ola que montaba el padre Nazas escucho, convertido en el sonido del agua, los cantos, palabras, discursos y charlas de miles de personas durante cientos de años. Vio tantas cosas dentro de los ojos del Padre Nazas, pero lo mas importante que vio, fue el amor que el le tenía.
Fue quizás medio segundo el tiempo en el que sus miradas se conectaron. Al cabo del cual, el Padre Nazas siguió su camino.
En ese momento, fuegos artificiales llenaron el cielo, mas de una banda comenzó a tocar. En la calle que que bordeaba el río, la fiesta se desato. Música, colores y sabores al por mayor.
De camino a casa, miraba el río por la ventana del auto en tanto su padre le contaba sobre el padre nazas de como hacia varios años corria por su cauce libre y orgulloso, refrescando y bendiciendo con prosperidad a toda la region, pero poco a poco los hombres se habían comenzado a meter con el, abusando de su bondad, contaminadolo, explotando sus riquezas, y ahora estaba tan cansado y debil que no pasaba por su cause entero mas que una vez cada mucho años.
El murmullo del río era bello casi una melodía en si mismo, junto a la voz de su padre terminaron por arrullarla. Esa noche, Zoe soñó que era un pez en el río.
2 comentarios:
"Entre humo de cigarro, luna llena y rock an roll me envuelvo en una crisis existencial. Poco a poco cualquier razón es suplantada por una monomanía absorta; tal vez sean los tantos atrapasueños elaborados, el hada que ví, la pesadilla de un martes, o yo qué sé.
La batería del reproductor mp3 se termina, entonces me atosiga una perspectiva desoladora. Continúa el insomnio, expira la noche y el sol llega entre nubes, telarañas y jacquecas que hacen crear sarcasmos subversivos.
¿Es la realidad un error? El día transcurre con reflejos poéticos que sólo dejan pedazos de nostalgia, me paralizo al querer saber qué hacen en mi mente algunos recuerdos."
Hasta ahí le dejo porque ya olvidé le parte que sigue...:s
Maravilloso escrito, un gran tributo a la naturaleza y a las tradiciones orales del pasado...
Te quiero mucho.
Saludotototes
aus
Rosa Negra
uuuh perdón por comerme la d en rock and roll
Publicar un comentario