
Corria el mes de agosto o julio de un año multiplo de 2, no recuerdo bien los detalles.
Para el caso estaba de visista por el sur/centro del pais, en la ciudad de Queretaro.
Lo dias de aquel viaje con mi familia fueron nublados, carentes de sol, frios y con mucha lluvia, ¿que mas podía pedir un habitante del desierto?
Visite el cementerio de los Queretanos ilustres, el acueducto, camine mucho por el centro, vi muchas cosas, algo de clown, danzon, me gusta queretaro, siempre me inspira esa ciudad.
Cosa curiosa que frente al hotel donde me quede habia un cafe, un cafe bohemio, decorado con artesania hippie y que programaban musica del estilo. el cafe no era del todo accesible para un bohemio pero el sabor si era digno de uno.
Recuerdo sobre todo el expresso con limon, el sabor era fenomenal, ni que decir del aroma.
En ese cafe recuerdo que habia una mesera que no me atendio, cabellos rubios y anchas caderas, alta para el estandar de la ciudad pero aun le sacaba unos 15 o 10 cm. Facciones delicadas que me recordaban un poco esos cuadros antiguos en los museos.
La vi los dos dias que fui con mi abrigo gorro y morral. los dos dias que estuve en queretaro y visite el cafe bohemio la vi haciendo cuentas y cargando charolas con cafe. Los dos dias me dije a mi mismo:
"acercate, hablale, no tienes nada que perder, igual no hay mucho que ganar dado el contexto"
El tercer dia me fui, y hoy todavia me acuerdo de esa mesera de cafe bohemio haciendo cuentas en la barra del cafe. Sus cabellos rubios, la silueta de su cuerpo bajo la holgada ropa de trabajo. y su porte señorial.
Era lo mejor dejar ganar a la timidez. Que esa mujer quede plasmada en mi memoria como una diosa, un ser de mitologia, algo mas alla del recuerdo de un mortal. Que se mantenga como un sueño que vi despierto.




